En la oficina de los barcos

A la oficina de venta de los barcos no se va a comprar billetes. No sólo.

Se va a saber si está haciendo viento fuerte en el norte de tal isla, o si merece la pena pasar más de tres días en tal otra. Se va a apuntarse los horarios de todas las rutas de los próximos dos días, con salida desde este puerto y desde los siguientes.

A consultar si mañana será tarde para comprar los billetes. A comentar si merece la pena reservar camarote en la vuelta a Atenas, la lejana vuelta del último día, y si ya has tenido la “suerte” de probarlos, a hacer algún chascarrillo sobre la vida útil de los barcos más antiguos de alguna que otra compañía.

Pero a la oficina de los barcos también se va a comentar qué taberna merece la pena para cenar pescado fresco esa noche y saber si está muy lejos, que siempre es que no. Y a qué hora hay que subir al otro pueblo para escuchar rebétiko, que se comenta que merece la pena.

A la oficina de los barcos va uno un rato a aprovechar el aire acondicionando escuchando esta conversación entre quien atiende y el cliente que va delante.

Se comenta luego que hace una semana el barco no salió, y que el año pasado estuvo sin salir toda la semana. Y te sientes feliz de poder añadir que a ti una vez también te pasó.

Y en realidad no quieres que te toque, que sea el turno de saber si te quedas o te vas, cuándo, dónde.

Es lo de menos.

Quédate un rato charlando en la oficina de venta de los barcos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s